El pasado sábado 14 de enero se llevó a cabo una concentración ciclista (cicloturistas, deportistas de la bicicleta ó usuarios de la bicicleta en vias interurbanas ó urbanas... como nos querais llamar) organizada por el Club Ciclista Tarragona y el Club Ciclista Camp Clar como repulsa al último accidente en la provincia con el atropello a dos chicas en bicicleta en la localidad de Vilabella que dejó el balance fatal de una de ellas muerta y la otra muy grave dándose el conductor a la fuga, sin socorrerlas y sin tener carnet de conducir en vigor. Decir que la jueza lo dejó en libertad con cargos a las pocas horas del siniestro.
El incesante goteo de muertes y accidentes a ciclistas al que se les niega socorro por parte del automovilista implicado es muy corriente gracias a la modificación de la actual legislación desde julio del 2015 que las considera como faltas leves... pero no solo para los ciclistas atropellados sino para peatones, motos, coches.. en definitiva, para todos los usuarios de las vias publicas.
Un homicidio por imprudencia, un término que es sinónimo de asesinato por incivismo grave, maquillado por la industria del motor que seguro financia conciencias y voluntades no solo políticas sino judiciales e institucionales que mitiga ante la opinión pública la sangria anual de accidentes en las vias urbanas e interurbanas.









